Y si no consigues el PDF, no te preocupes: el infinito placer de las matemáticas está esperándote en cualquier problema que decidas enfrentar con curiosidad, en cualquier patrón que decidas observar, en cualquier número que decidas amar.
Observa tu ciudad buscando patrones: simetrías en fachadas, teselados en aceras, proporciones áureas en edificios históricos. Convertir el mundo en un libro matemático abierto es una fuente infinita de placer.
Ajustar recetas implica proporciones y fracciones. Hacerlo de cabeza y acertar produce el mismo tipo de satisfacción que resolver una ecuación.